Un delicioso pan plano italiano que combina el sabor terroso de las papas con el rico sabor del queso parmesano, todo horneado hasta quedar crujiente y dorado.
Paso 1: Mezcla la harina, agua fría, queso parmesano, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal en un tazón grande hasta obtener una mezcla suave.
Paso 2: Corta las papas en rodajas finas y mézclalas con la masa hasta que estén bien cubiertas.
Paso 3: Precalienta el horno a 200°C y prepara una bandeja de horno con papel pergamino ligeramente engrasado.
Paso 4: Vierte la mezcla en la bandeja y extiéndela uniformemente.
Paso 5: Hornea durante 20 minutos en la parte inferior del horno, luego mueve a la parte media y hornea otros 20 minutos o hasta que esté dorado y crujiente.
Paso 6: Deja enfriar un poco, corta en porciones y sirve caliente.