El Msemmen es un pan plano tradicional marroquí conocido por su textura hojaldrada y crujiente.
En un tazón grande, mezclar la harina blanca, la sémola fina y la sal. Agregar gradualmente el agua tibia hasta que se forme una masa suave.
Volcar la masa sobre una superficie limpia y amasar durante unos 10 minutos, hasta que esté suave y elástica.
Dividir la masa en bolas pequeñas, cada una del tamaño de una pelota de golf. Colocarlas en una bandeja, cubrir con un paño y dejar reposar durante al menos 30 minutos.
Trabajando con una bola a la vez, aplastarla sobre una superficie engrasada en un círculo delgado. Untar con un poco de mantequilla blanda y sémola.
Doblar la parte superior e inferior del círculo hacia el centro, luego doblar los lados izquierdo y derecho para superponer, formando un cuadrado.
Calentar una sartén o plancha a fuego medio. Cocinar cada cuadrado durante 2-3 minutos por cada lado hasta que esté dorado y crujiente.
Disfrutar de tu Msemmen caliente, con jarabe, o como acompañamiento de platos salados.