Este aceite de chile crujiente es tu nueva arma secreta para realzar cualquier plato, lleno de capas de calor, umami y crujido.
En un tazón resistente al calor, mezcla los copos de chile, las semillas de sésamo, los granos de pimienta de Sichuan, el ajo, el cilantro, la cebolla de verdeo, los cacahuetes, el azúcar y la sal.
Calienta el aceite en una cacerola pequeña hasta que alcance aproximadamente 190 °C. Vierte lentamente el aceite caliente sobre la mezcla de especias y revuelve suavemente hasta que todo esté cubierto.
Deja enfriar un minuto y luego agrega la salsa de soja y el vinagre de arroz mientras revuelves constantemente.
Transfiere a un frasco limpio asegurándote de que los sólidos estén completamente sumergidos en el aceite. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego sella.