Una deliciosa receta de pasta que combina cebollas caramelizadas, tomates secos y mantequilla dorada para un plato reconfortante y lleno de sabor.
Paso 1: Corta las cebollas en medias lunas y calienta un poco de aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio-alto. Derrite la mantequilla y deja que espume y se dore, revolviendo regularmente durante 2-3 minutos.
Paso 2: Agrega las cebollas con una pizca de sal. Cocina a fuego medio, revolviendo regularmente y añadiendo un poco de agua si se pegan, hasta que estén doradas y caramelizadas (al menos 20-30 minutos).
Paso 3: Pica el ajo y los tomates secos. Una vez que las cebollas estén caramelizadas, agrega el ajo, los tomates secos y los copos de chile. Cocina por 2 minutos más y sazona con pimienta negra.
Paso 4: Cocina la pasta en agua con sal hasta que esté al dente, reservando un poco del agua de la pasta. Retira la salsa del fuego, agrega la nata y la levadura nutricional, y mezcla bien.
Paso 5: Deja que la salsa burbujee a fuego bajo mientras se cocina la pasta. Agrega la pasta escurrida a la salsa junto con un cucharón de agua de la pasta.