Scarpaccia es una tarta salada de calabacín al estilo toscano, crujiente por fuera y suave por dentro, llena de sabor.
Paso 1: En un tazón grande, combina el calabacín y la cebolla roja. Espolvorea con sal y deja reposar durante 10-15 minutos para extraer la humedad.
Paso 2: Escurre el líquido de la mezcla de verduras y resérvalo. Mezcla la harina, la harina de maíz y suficiente agua en el líquido reservado para formar una masa suave.
Paso 3: Precalienta el horno a 200°C. Engrasa una bandeja para hornear con aceite de oliva y espolvorea con harina de maíz.
Paso 4: Vierte la masa en la bandeja, distribúyela uniformemente, rocía con más aceite de oliva y espolvorea un poco más de harina de maíz.
Paso 5: Hornea durante 35-45 minutos o hasta que esté dorado y crujiente en los bordes. Deja enfriar ligeramente, decora con albahaca fresca y sirve.